El año pasado, por estas fechas, en nuestro centro se propuso empezar el año de una manera diferente. Normalmente los maestros y maestras solemos llegar al centro con muy poco tiempo para organizar el aula, preparar todo el material necesario para acoger a nuestros alumnos y todas las reuniones de traspaso de información entre tutores, organización, etc… El foco se suele poner en la actividad docente, la organización estructural del centro y en el recibimiento de los alumnos y alumnas. Sin embargo, no podemos olvidar que una bienvenida, es para todo la comunidad educativa y por ello, también nos propusimos hacerlo para un elemento muy importante, las familias. Para ponernos en contexto, esta propuesta se realiza en el Colegio Lourdes (FUHEM) de la Comunidad de Madrid para la comunidad de Educación Infantil y Primaria. Todo empezó con una propuesta y se fueron marcando indirectamente los objetivos:
  • Generar alegría por comenzar el ciclo escolar.
  • Incluir a todas las familias.
  • Abrir el curso a nuevas posibilidades.
  • Generar confianza hacía el colegio y sus profesionales.

Gestación y organización

Sin embargo, para poder realizar cualquier propuesta en un centro escolar, es necesario seguir y respetar los cauces distintivos de cada centro para que se pueda llevar con eficacia e inclusión. En este caso, la idea original se propuso al equipo de Infantil, de ahí se compartió con el equipo de Primaria, donde se aceptó conjuntamente. Subió a dirección que mostró su agrado y volvió al claustro donde se decidió hacer una comisión de bienvenida. Este proceso tan simple es vital para cualquier propuesta educativa. Todo el claustro y la dirección sabe y acepta la propuesta. Para su desarrollo se genera una comisión aparte de la estructura organizativa  del centro que produce que no genere más carga laboral a coordinadores y docentes. Y además, esta comisión se desarrolla desde el Paradigma de la complejidad de Edgar Morín:
  • Cooperación: la comisión se formó con maestros y maestra voluntarios para el desarrollo del proyecto y fuera de la actividad y horario docente.
  • Autoorganización: el centro confía en la comisión para desarrollar la propuesta. Dentro de la comisión se establece qué se va a hacer y se dividen las tareas.
  • Diversidad: estas tareas las realiza cada persona desde su criterio y buen hacer. De esta manera se respeta y confía en la diversidad de los docentes.
El resultado de estos hechos fue que en la estructura organizacional no supuso una carga de trabajo y se resolvió rápido, la comisión dedicó menos de dos horas en la realización del proyecto y se respeto a la comunidad educativa lo cual genera eficacia en tiempo y en energía para los docentes.

¿Qué hicimos?

Lo primero que hicimos fue algo tan simple como realizar varios carteles de “Bienvenid@s”. Otra propuesta clave fue realizar un cartel en las puertas que pusiera “ABIERTO POR ALEGRÍA”1 para recibir a las familias y así empezar el año con otra actitud. Además, pensamos que podríamos poner citas sobre educación que reflejarán la línea del centro y nuestro continuo desarrollo de la educación. Y por último realizamos un panel de “Deseos para este curso” con el objetivo de formular propuestas que nos lleven a nuevas posibilidades y crear un espacio de diálogo con las familias y los alumnos.

Evaluación: ¿Qué dicen las familias?

Después de todo ello, habría que ver si tuvo efecto o no, y si nuestros objetivos principales se  cumplían. El resultado es que supero con crees la idea inicial y el efecto que generó en las familias fue muy positivo. Y aunque hablamos del terreno de los intangibles, ya que no es algo cuantificable, sabemos que las familias empezaron con confianza el año. Lo cual beneficia a todo el centro escolar. Para evaluar la propuesta, mandé sólo a mi clase un breve cuestionario para que me contestaran sobre el proyecto. Es una muestra sesgada puesto que es una selección de lo que recibí de mi aula y son más de 20 aulas las que hay en Infantil y Primaria. También cabe decir que hubo familias que no se percataron de la propuesta. Algunas respuestas: ¿Qué sensación te produjo el "Abierto por alegría"?
  • “Pues "buenas vibraciones", y una sensación positiva que me anima a acompañar a mi hijo a empezar un nuevo curso junto a gente que disfrute de lo que hace”.
  • "¡¡ ALEGRÍA !! , GANAS DE TRABAJAR, AMOR A RAUDALES..."
¿Qué sensación te produjo la propuesta?
  • “Se me pusieron los pelillos como escarpias, creo que este tipo de cosas se están perdiendo. La sensación que me provocó fue de “alegría”, y a la vez me arrancó “una sonrisa”.  Creo que los carteles reflejan ese espíritu y esas ganas por cambiar las cosas, y por hacerlas más amables”
  • “Magnífica idea ambientar la escuela. Incitar a la reflexión y al diálogo. Poder formular propuestas a partir de deseos. Trazar lazos entre todos sobre lo que nos une y nos preocupa, la educación de nuestros niños/as. Bravo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡”
  • "Son propuestas originales, necesarias, optimistas. Es una alegría  llegar al  cole con todas las cosas que lleva cada uno acuestas y encontrarte con algo así. Como siempre, el cole es nuestra " isla felicidad"."
Por último, quería agradecer a la dirección, coordinadoras y compañeros del centro por su escucha, esfuerzo y buen hacer. Y  también a las familias de nuestro colegio que siempre muestran confianza, ilusión y una gran colaboración. 1 Esta idea se escuchó a Carles Parellada y éste a su vez a Mari Carmen Díez Navarro que proponían: ¿Qué pasaría si en vez de poner CERRADO POR VACACIONES, pusiéramos en los centros ABIERTO POR ALEGRÍA?. Mi profundo agradecimiento a ellos y sus aportaciones a la Educación. Únete a nuestra comunidad de amantes de la educación. Suscríbete y comparte el viaje con nosotr@s 👇

Padre de familia numerosa y experto en crianza, educación y organización familiar. Es autor de Educar sin GPS, una visión global de la crianza para que disfrutes por el camino de la editorial Planeta.

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